ÍTACA
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante tí.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje,
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Ítaca, uno mis poemas preferidos. El día que conozca Ítaca -esperemos que todavía falte mucho tiempo para eso-, lo único que espero es no tener nostalgia por ninguna de las aventuras que haya podido vivir -o peor aún, no vivir- por el angosto camino. Eso será señal de que habré vivido lo suficientemente “feliz” como para no arrepentirme de nada.
Desde aquí quiero rendir un homenaje al autor de estos versos, el poeta heleno Konstantinos Kavafis, nacido en Alejandría (Egipto) el 29 de abril de 1863 y muerto el mismo día y en esa misma ciudad el año 1933. Si quieres leer algunos de sus otros poemas puedes visitar la página amediavoz.com/cavafy, donde aparece una gran selección de diferentes poemas del autor.
Para finalizar, quiero rescatar otro poema más de Kavafis, ya que creo que puede servir de ayuda en determinados momentos. Espero que, al menos, este poema sirva para ayudar al protagonista del poema, Antonio (va por tí, Maestro).
LOS DIOSES ABANDONAN A ANTONIO
Cuando de pronto, a medianoche, oigas
pasar el tropel invisible, las voces cristalinas,
la música embriagadora de sus coros,
sabrás que la Fortuna te abandona, que la esperanza
cae, que toda una vida de deseos
se deshace en humo. ¡Ah, no sufras
por algo que ya excede el desengaño!
Como un hombre desde hace tiempo preparado,
saluda con valor a Alejandría que se marcha.
Y no te engañes, no digas
que era un sueño, que tus oídos te confunden,
quedan las súplicas y las lamentaciones para los cobardes,
deja volar las vanas esperanzas,
y como un hombre desde hace tiempo preparado,
deliberadamente, con un orgullo y una resignación
dignos de ti y de la ciudad
asómate a la ventana abierta
para beber, más allá del desengaño,
la última embriaguez de ese tropel divino,
y saluda, saluda a Alejandría que se marcha.
Versión de Aurora Bernárdez

MrWilliam escribió,
Domingo 24 octubre 2010 @ 7:01 am
Descubrí a Kavafis hace años y me gustó su forma que tiene de presentar a las personas de la calle con tal simbolismo que representan lo grande de la vida. Su poema Ítaca es muy bello y el mensaje extraordinario: somos nosotros quienes estamos haciendo este viaje, así que aprovechémoslo!
Un saludo!