Ciclo de cine y boxeo (I)

El pasado domingo, tras regresar de Cádiz, donde pasé la noche de Carnaval, decidí que tenía que hacer algo para no caer en los brazos de Morfeo. Y qué mejor para estar entretenido que un buen ciclo de cine. La temática que elegí fue un tanto peculiar: cine y boxeo. A priori, se presenta como un plan poco atractivo, pero conforme vas viendo las películas, descubres que detrás de lo que puede parecer violencia gratuita, se esconden unas historias maravillosas.

Comencé la tarde con una de mis últimas adquisiciones: Million Dollar Baby, una de esas obras maestras a las que nos tiene tan malacostumbrados el gran Clint Eastwood. Una historia sobrecogedora, que va mucho más allá del sueño de una joven por convertirse en una estrella del boxeo femenino de manos de un viejo preparador. Una historia que encierra emoción, amor, amistad y lealtad, desde el primero hasta el último segundo de la película. A la gran dirección de Eastwood, que también tiene un papel fundamental en la película (interpretando al entrenador), hay que sumarle las actuaciones de Hilary Swank y el siempre genial Morgan Freeman. No es de extrañar que esta cinta fuese la gran triunfadora de los Oscar de 2004, alcanzando un total de cuatro estatuillas (curiosamente de las principales: mejor película, mejor director, mejor actriz y mejor actor de reparto), así como la candidatura a otras tres: mejor actor, mejor guión adaptado y mejor montaje.

La tarde continuó con la última entrega de la saga de Rocky. Rocky Balboa nos traslada a Philadelphia, donde el ex campeón mundial de los pesos pesados sale adelante regentando un restaurante, recordando a su difunta esposa y añorando el mundo del boxeo, hasta que se le presenta la oportunidad de volver en un combate de exhibición con el actual campeón. Lejos de estar centrada en el mundo del boxeo, la película narra una historia marcada por la amistad, la relación entre un padre y su hijo, la melancolía y el espíritu de superación, dejando al deporte de los guantes y el cuadrilátero casi en un segundo plano. Aunque dista bastante de las primeras entregas de la saga, se trata, sin duda, de una película muy recomendable, con un Stallone por el que parece que no pasan los años, un recuperado Burt Young y la genial aportación musical de Bill Conti (presente en toda la saga, a excepción de Rocky IV). Además, para los amantes de la saga, se rumorea que habrá una séptima y definitva entrega de las vivencias de El Potro Italiano… habrá que estar atentos.

Para acabar la tarde, no podía faltar un clásico. Una de las mejores películas relacionadas con el boxeo que nunca se han hecho, y que le valió a Robert de Niro su único Oscar como actor protagonista (ya consiguió la estatuilla como mejor actor secundario por la segunda entrega de El Padrino). Toro Salvaje nos traslada hasta el Bronx, y nos narra el ascenso de Jake La Motta hasta convertirse en el número uno de los pesos medios. Pero los problemas con la mafia, los celos y la mala relación con su hermano (magistralmente interpretado por Joe Pesci), hacen que La Motta baje rápidamente de lo más alto, al más profundo de los infiernos. Una de las maravillas que realizó Martin Scorsese, que sin embargo obtuvo únicamente dos Oscar (mejor actor y mejor montaje), pese a que estaba nominada a ocho (mejor película, mejor director, mejor actor de reparto, mejor actriz de reparto, mejor fotografía y mejor sonido).

Después de la sesión, y tras haber estado toda la noche sin dormir, el cuerpo no aguantaba más. Pero después de esta sesión, puedo garantizar que pronto habrá otra. Ya me he preocupado de hacerme con Alí, Cinderella Man y Huracán Carter… así que en breve, nueva sesión de cine y boxeo, que espero compartir con los lectores de Las Manzanas Dulces.

1 Respuesta por mucho »

  1. 1

    ale87xerez escribió,

    Yo te recomendaría -si no te la he recomendado ya y ahora no me acuerdo- The Boxer, con Daniel Day Lewis. Si no te aburren las historias de amor, te gustará desde el principio hasta el final.


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