Monólogos sobre el Sena, sus putas y sus noches. Trópico de Cáncer, Henry Miller


miller

El libro que escribió este jovencito newyorkino de lengua descarada y sin tapujos, consiguió remover el estómago a los más puritanos, a la sociedad estadounidense y  a más de un onanista. Esta indecencia literaria fue publicada en 1934 gracias a las gestiones hechas por su amante, la escritora Anaïs Nin, sin embargo, no fue hasta 1961 cuando se permitió su difusión por los EEUU. El por qué está bien definido si contamos con la hipócrita política estadounidense ya archiconocida por todos, libertad dentro de nuestros limites moralistas. Sus páginas criticaban toda conducta digna a base de prostíbulos e historias de hindúes y franceses ahogados por el Ricard y el Moulin Rouge, se concentraba una masa de hombres cultos sumidos en la más miserable de las condiciones, vagabundos ataviados de un perfecto conocimiento de la estructura y el estilo de la lengua anglosajona.

Trópico de Cáncer supone una autobiografía reinventada a través de algunas anécdotas ficcionadas, y otras más cercanas a los días del propio Miller en las calles parisinas. Escrito en primera persona, en la figura del propio autor, éste relata sus idas y venidas por los cafés más bohemios como La Coupole, La Rotonde o Le Dôme, deambulando preso de las prostitutas por los barrios más rojos de la ciudad y presentando a los lectores a todas las almas perdidas que se encuentra en sus jornadas como periodista. Llegó a la capital francesa huyendo de la Gran Depresión de 1929, viviendo allí el estallido de la Segunda Guerra Mundial, por lo que en 1940 se vio obligado a regresar a su país. Los años en París se tiñeron de artistas surrealistas, noches sin almohada, puentes de descanso y una pluma afilada deseosa de desentrañar los puntos débiles de la sociedad occidental. Los días parisinos de Miller se sucedían, unos tras otros, entre resacas y sexo sin compromiso.

Este modo de escribir se encuentra relacionado con los posteriores escritores de la Generación Beat, sí, aquella desprovista de cándidos adjetivos y sensiblerías baratas, aquella nacida en los años cincuenta bajo la bandera de la crítica mordaz a los valores clásicos estadounidenses y a la libertad  sexual abierta, entera, homosexual o furcia,  sin limitaciones ni tabúes. Una manada de leones furiosos impulsados por escritores como Miller.

Las manzanas se vuelven áccidas dejando aislado el toque dulce que nos caracteriza con el único propósito de acercaros a uno de los mayores defensores de la libertad individual y literaria, máximo influyente de la creación literaria de la mitad del siglo XX, con todos vosotros: Henry Miller.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: